Control automático de toldos y persianas
Aunque a primera vista puede parecer que su instalación tiene más que ver con la comodidad que con el cuidado del medio ambiente, lo cierto es que los nuevos sistemas de control automático de toldos, persianas y cortinas permiten aprovechar mejor las condiciones climáticas y con ellas, el ahorro energético.
Y es que estos nuevos sistemas incorporar sensores de temperatura y radiación, con lo que automáticamente se llevan a cabo las acciones oportunas para paliar las altas temperaturas y optimizar el aire acondicionado o reaccionar para aprovechar al máximo las horas de sol en invierno.
Estos sistemas permiten reducir la temperatura en verano en el interior de los hoagres hasta siete grados y aumentarlo en dos grados en invierno.
En este enlace, tienes más información sobre estas soluciones de control automático de toldos, persianas y cortinas.
Una casa-árbol
“Me gustaría erigir una casa que fuera como un árbol”. Esta fue la declaración de intenciones del arquitecto William McDonough, especializado en viviendas sostenibles y eco-efectividad.
Y efectivamente eso es lo que ha hecho en un prototipo que incorpora en su exterior, al igual que las hojas de los árboles, una capa fotosintética y autoreparadora que es capaz de captar y retener la energía solar que servirá para calentar agua y proporcionar electricidad a la casa. Este tejado incluye zonas verdes que aíslan y contribuyen a mejorar la eficiencia energética.
Además, el tejado curvo y con grandes aleros proporciona sombra a la manera de los grandes árboles, reduciendo en verano la temperatura de la casa. Bajo el hogar, a modo de “raíces”, se instala un sistema que atraparía la temperatura del suelo para acondicionar el interior, proporcionando frío en verano y calor en invierno. Todos los materiales que componen la casa son o reciclables o biodegradables.
Tienes más información sobre la casa-árbol de McDonough en este enlace de La Casa Sostenible.
El ahorro energético de las casas pasivas
En los años 90 nace el concepto de “casa pasiva” que, con el tiempo, también será conocida como “casa bioclimática”. A pesar de ello, y como siempre, encontramos ejemplos de ahorro energético en la arquitectura popular, como es el caso de construcciones en Islandia levantadas desde el siglo XVIII.
Los rasgos principales de este tipo de hogares son un aislamiento prácticamente completo que hace que el ahorro energético se situé en un 60% frente al consumo de una casa tradicional, prescindiendo en gran parte de los sistemas de climatización.
Si este aislamiento se hacía antes a base de gruesas paredes de paja, ahora se lleva a cabo cerrando cualquier abertura entre los marcos de las ventanas y los vidrios, por ejemplo, utilizando recubrimientos aislantes o protegiendo la cubierta. También se hace especial hincapié en la ventilación natural que asegura la calidad del aire en el interior.
Podéis obtener más información sobre las casas pasivas en Terra.org
Colores que ahorran energía
Aunque te parezca extraño, los colores que elijas para pintar las fachadas de tu casa pueden contribuir al ahorro energético en tu hogar. Y es que cada color tiene un grado diferente de transferencia o absorvencia de calor y de emisividad térmica.
Las superficies no sólo absorven calor por radicación sino que también lo reflejan hacia fuera, y, por ejemplo, los colores cálidos u oscuros elevan la transmitancia térmica de los materiales o superficies. A ello se le suma que dependiendo de su orientación, estos procesos acumularán y expulsarán más o menos calor.
Es por eso que se recomienda pintar, por ejemplo, la fachada norte de la casa, que no suele tener un impacto directo de luz solar de amarillo o naranja para que acumule calor y la fachada sur de colores fríos como azules o grises para que no se recaliente.
En este enlace de Mi casa ecológica tienes más información sobre el uso de colores en las fachadas para ahorrar energía.
Xerojardinería, jardines de bajo consumo
Son muchos los que optan por tener pequeños jardines en su casa. Pero en estos tiempos de cambio climático en el que las lluvias no están aseguradas como antaño y en los que se piensa en términos de ahorro energético, la xerojardinería puede ser una buena alternativa para presumir de jardín con bajo consumo en agua.
Esta corriente nació en Estados Unidos en los años 80, cuando, acuciados por las graves sequías se imaginaron una forma de construir jardines que consumen una cuarta parte del agua que utilizan los jardines convencionales. Además, la xerojardinería hace una firma apuesta por el reciclaje, por reducir productos químicos para su cuidado o el gasto de combustible de la maquinaria que se suele utilizar, etc.
La xerojardinería se basa principalmente en una pensada distribución de las plantas, agrupándolas según sus necesidades de agua. También planifica la creación de zonas de sombra y cortavientos, ya que el sol y el viento son los principales causantes de la deshidratación de las plantas. Mejor prevenir que curar parece ser su filosofía.
Otras de las máximas de la xerojardinería son reducir la superficie de césped, ya que es el elemento de los jardines que consume más agua, utilizar sensores de lluvia, regar por la mañana antes que salga el sol o instalar sistemas de riego automático que funcionen por la noche, estar atentos a las malas hierbas o hacer las plantaciones en otoño.
En este enlace, tienes todos los pasos necesarios para aplicar los principios de la xerojardinería en tu propia casa.
Techos vegetales
Inspirados quizás por las pintorescas y tradicionales casitas de las Islas Feroe, crece el interés de los amantes de las viviendas sostenibles por los techos verdes, también conocidos como techos vegetales o green roofs y que, aunque puedan parecer unos recién llegados al urbanismo y la arquitectura sostenible, tienen muchos años de historia.
La instalación de este tipo de techos a base de musgo, césped o flores aísla la vivienda frente a ruidos y bajas temperaturas, fomentando con ello el ahorro energético, reduciendo el riesgo de inundaciones, prolongando la vida de los tejados, y filtrando, además, el CO2 del aire circundante. También existe la posibilidad de cultivar verduras o plantas aromáticas e incluso de hacer un techo-jardín con arbustos o pequeños árboles.
Estos techos utilizan un sistema de drenaje y un impermeabilizante que evita que la vegetación dañe la estructura del edificio y solo necesitan una fina capa de tierra de entre 5 y 10 centímetros en el caso de los techos verdes extensivos, es decir, los más populares y utilizados, porque son los más ligeros y requieren de un mantenimiento muy escaso.
Por otro lado, a aquellos que incorporan plantas grandes o mucha densidad se les llama techos verdes intensivos. Su mantenimiento y conservación es más complejo e incluye irrigaciones, abonos, mejores aislantes y un espesor de suelo de al menos 20 centímetros. Estos techos simulan en muchas ocasiones pequeños jardines y en algunos casos, puedes pasear por ellos.
Os dejo este enlace del blog Plataforma de Arquitectura donde podréis obtener más información
Menos CO2 con energía solar térmica
Aunque parece que ya han pasado los días más duros del invierno, seguimos encendiendo en ocasiones la calefacción. Ahora, los investigadores de la UNED, del CSIC y de la Universidad Carlos III han desarrollado un sistema que demuestra que la instalación de un sistema de energía solar térmica permitiría reducir el impacto en el efecto invernadero de este simple gesto en un 30%.
Y es que el gasto en calefacción supone prácticamente la mitad de la energía total que se consume en un hogar español. Es por eso importante la necesidad de frenar en parte las emisiones de gases de efecto invernadero que provoca y su impacto en el medio ambiente.
Para ello se instalarían unos paneles solares de 40 metros cuadrados que, además de cubrir un 65% del gasto en calefacción en invierno permitirían tener aire acondicionado en verano con la incorporación de una máquina de refrigeración por absorción que es capaz de producir frío. Este sistema, además, incorpora un quemador de biogás para cuando no sea posible utilizar los paneles.
Los investigadores han calculado que con este sistema, que ya se ha probado en un laboratorio de 80 metros cuadrados y en fase experimental, se podrían llegar a ahorrar hasta 19,8 millones de toneladas de dióxido de carbono en invierno y 9,2 millones de toneladas en verano, si todas las casas del país instalasen este nuevo sistema.
En este enlace del SINC (Servicio de Información y Noticias Científicas) podrás encontrar más información sobre este revolucionario sistema de calefacción y aire acondicionado.
Vacaciones sostenibles

Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, son muchos los que estáis programando vuestras vacaciones. ¿Playa o montaña? ¿España o extranjero? Las dudas asaltan a la hora de la organización, pero seguro que algunos de vosotros tenéis claro que queréis practicar un turismo responsable o ecoturismo.
En este sentido, la web Renovables Verdes ha publicado un artículo en el que recoge las características que, según la Asociación Ecologistas en Acción debe tener un hotel para calificarse como ecológico:
.- La energía utilizada en un hotel ecológico procede, en su mayoría, de paneles solares fotovoltáicos, tanto para la electricidad como para el agua caliente.
.- La orientación de la construcción debe cumplir los principios de la arquitectura bioclimática para garantizar un mínimo consumo energético (minimizar el uso de la calefacción y el aire acondicionado). En el sur de la península las habitaciones deben estar orientadas hacia el norte, la fachada más fresca,.y los salones comunes hacia el sur, la fachada más caliente.
.- Fácil acceso en transporte público para disminuir el uso de coches privados y colaborar en la reducción de emisiones de CO2.
.- No debe ubicarse en sectores donde la infraestructura turística ya está saturada.
.- La alimentación ofrecida debe ser agroalimentaria con productos de la zona (preferiblemente orgánicos).
.- La construcción de la edificación debe ser hecha con materiales de construcción ecológicos de baja toxicidad.
.- Debe guardar respeto por el paisaje, biodiversidad, cultura y tradiciones locales.
Y vosotros, ¿vais a hacer ecoturismo esta Semana Santa?
Greencities, ciudades del futuro
Todavía quedan unos cuantos meses para que se celebre, pero Greencities, a fecha de hoy, ya tiene muy buena pinta. El Palacio de Ferias y Congresos de Málaga será el recinto que, del 6 al 8 de octubre, acogerá el II Salón de la Eficiencia Energética en Edificación y Espacios Urbanos.
Se presenta como un encuentro pionero en España, cuyo objetivo principal es presentar soluciones para conseguir que los espacios públicos y las construcciones en las ciudades sean energéticamente sostenibles.
Para ello, durante esos tres días, se abrirá debate sobre aspectos relacionados con materiales y sistemas eficientes para la edificación, climatización e iluminación eficiente, movilidad sostenible, etc.
Greencities contará con una zona expositiva, un espacio para experiencias y un aula de talleres. Asimismo, en el marco de este encuentro se desarrollarán jornadas técnicas con ponencias relacionadas con la temática, así como actividades paralelas llevadas a cabo por instituciones.
Tendremos que esperar hasta octubre para visitarlo pero creo que puede ser interesante.
Objetivo 2020

El pasado diez de marzo el Salón de Actos del Ministerio de Fomento acogió las jornadas ‘Soluciones reales para la edificación sostenible‘. En ellas, profesionales del sector abordaron temas, obviamente, relacionados con la construcción sostenible (medidas para dinamizar el mercado de la eficiencia energética y la rehabilitación, instrumentos podrían activar la demanda de edificios con mejor comportamiento energético, etc.).
Pero lo que me ha llevado a escribir este post han sido las declaraciones de la secretaria de Estado de Vivienda y Actuaciones Urbanas, Beatriz Corredor, quien, durante la inauguración, anunció que el Gobierno está trabajando ya en la revisión periódica que se hace del Código Técnico de Edificación (CTE).
En esta ocasión, el objetivo es conseguir que el CTE se adapte a la Directiva europea donde se establece como objetivo la autosuficiencia energética de los edificios que se construyan en 2020.
Corredor apuntó, además, que es necesario “potenciar y asentar” los principios básicos de innovación y eficiencia energética en el sector inmobiliario, tal y como recoge Europa Press, mostrando su agrado porque la opinión pública empiece a ver estas cuestiones “más como una inversión que como un gasto”.
Asimismo, recordó que estas medidas no están destinadas, únicamente, a las nuevas construcciones sino que también se tienen que aplicar a la rehabilitación de los inmuebles ya existentes.
Vistas estas declaraciones, os planteo varias preguntas: ¿consideráis que todas estas medidas planteadas desde el Gobierno central son suficientes? ¿Y efectivas?
Imagen: Ecología blog
Vivienda Unica
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